Entre 1995 y 1996, la Real Fundación de Toledo, en colaboración con el Instituto del Patrimonio Histórico Español (I.P.H.E.) del Ministerio de Educación y Cultura, restauró la pintura San Jerónimo Doctor de Luis Tristán, conservada en el convento de las Jerónimas de San Pablo, en Toledo.
En este lienzo, considerado una de las más altas expresiones del naturalismo en su producción, Tristán representó a San Jerónimo como eremita y doctor de la Iglesia. El santo aparece en su celda, escasamente cubierto con un manto púrpura y acompañado por elementos simbólicos como la calavera, el Crucificado y varios libros abiertos que aluden a su labor como traductor de la Vulgata.