En el marco del programa de conservación del patrimonio de los conventos de clausura que está llevando a cabo la Real Fundación de Toledo, y gracias al patrocinio del Banco Santander, se realizó en 1993 la restauración del Tríptico del Ecce Homo, perteneciente al Convento de San Pablo. Se trata de una obra del siglo XVII, originalmente ubicada en una de las paredes laterales del claustro del convento.
Este tríptico se compone de un relieve central en madera tallada, dorada y policromada, que representa la escena de la flagelación de Cristo, un motivo de profunda carga simbólica dentro del arte sacro. La pieza, sin embargo, presentaba un estado de conservación muy deteriorado: grietas estructurales, pérdidas del soporte de madera, así como notables faltas en la preparación y en la policromía original comprometían gravemente su integridad estética y material.
La restauración, realizada por Rocío Bruquetas y Rita Regojo, consistió en un meticuloso trabajo de recuperación que permitió devolver al conjunto su expresividad formal y valor devocional.