Entre 1990 y 1992, la Real Fundación de Toledo llevó a cabo la restauración de las pinturas murales del coro del Convento de Santa Clara, un valioso conjunto artístico que abarca desde el siglo XIV hasta el XVI. El proyecto fue dirigido por Zahira Véliz y contó con el patrocinio de la empresa Teseo, S.A.
Durante la intervención se limpiaron y restauraron dos destacadas escenas murales: San Miguel Arcángel pesando un alma, de finales del siglo XIV, y La misa de San Gregorio, del siglo XVI. En julio de 1992, los trabajos fueron presentados al público mediante una exposición que mostraba los procesos técnicos desarrollados a lo largo de los tres años de intervención.
Gracias a esta actuación, las pinturas del coro pueden admirarse hoy con todo su esplendor, realzadas por un nuevo sistema de iluminación diseñado específicamente para su mejor apreciación. La antigua instalación eléctrica, además de dificultar su visibilidad, representaba un grave riesgo para su conservación, por lo que su renovación ha sido clave para preservar este excepcional conjunto artístico.