La exposición Toledo Amurallada, organizada por la Real Fundación de Toledo en 2003, tuvo un enfoque didáctico dirigido al alumnado de Primaria y Secundaria. Su objetivo fue acercar a los estudiantes al valor histórico, estratégico y cultural de las murallas de la ciudad, a través de bloques temáticos que abarcaban su construcción, funciones, las puertas de la ciudad y los descubrimientos arqueológicos recientes.
El proyecto incluyó materiales educativos diseñados por Enrique Lorente, especialista en Didáctica del Patrimonio, que permitieron a los estudiantes seguir la exposición y participar activamente en ella mediante ejercicios prácticos. Sin embargo, la propuesta no se limitó a la visita, sino que promovió su continuidad en el aula mediante talleres creativos, visitas a la muralla y la producción de trabajos plásticos o fotográficos que podían incorporarse a la exposición.
Con esta iniciativa, la Fundación buscó integrar el patrimonio en el currículo escolar y convertir el Centro Histórico de Toledo en una auténtica aula de historia, promoviendo el aprendizaje activo y el vínculo de los estudiantes con su entorno.