En el marco del proyecto europeo “La escuela adopta un monumento”, desarrollado en quince ciudades de la Unión Europea, se planteó como objetivo fomentar en el alumnado una mayor conciencia de respeto, sensibilidad y responsabilidad hacia el patrimonio cultural común. Para ello, se propuso crear un vínculo simbólico y activo entre los centros escolares y un monumento significativo de su ciudad.
La Real Fundación de Toledo se encargó de la promoción y coordinación del programa en la ciudad. A lo largo de su desarrollo, varios colegios toledanos participaron en actividades de marcado carácter interdisciplinar que les permitieron profundizar en el conocimiento de su propio patrimonio y descubrir, a través de los monumentos adoptados, elementos interculturales y transnacionales compartidos con otras ciudades europeas.
Como culminación de esta intensa labor pedagógica, que se extendió durante más de cuatro años, la Fundación organizó una exposición en el Centro Cultural San Ildefonso, en colaboración con la Fundación Pegaso, el Grupo Santillana y la Diputación Provincial de Toledo. La muestra, inaugurada en octubre de 1997 por el Consejero de Educación y Cultura, Justo T. Zambrana, ofreció una visión del trabajo desarrollado por el alumnado, reflejando el compromiso de los centros participantes con la preservación del patrimonio cultural.