En 1990 se elaboró un inventario para evaluar el estado de conservación de las hojas o batientes de las puertas monumentales y torreones del recinto amurallado de Toledo, la mayoría de las cuales requería reparación. El inventario incluyó elementos del Puente de San Martín (torreón interior y exterior), Puerta del Cambrón, Doce Cantos, Baño de la Cava, Puerta de Alfonso VI, Puerta de Bisagra, Puerta de Valmardón, Puerta del Sol, Puerta de Alarcones y Puente de Alcántara. Este trabajo permitió establecer prioridades de intervención, seleccionándose como urgentes las del Puente de San Martín y la Puerta del Cambrón. La restauración se llevó a cabo en 1991 mediante un convenio entre la Real Fundación de Toledo y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y fue ejecutada por la Escuela Taller Adarves con el patrocinio de la empresa Fichet.