Entre 2003 y 2004, la Real Fundación de Toledo desarrolló el proyecto Conventos de Toledo: puesta en valor y difusión de su patrimonio, dirigido por Emma Camarero. Su objetivo fue conservar y dar a conocer el valioso patrimonio de los conventos femeninos de clausura, tradicionalmente inaccesibles, mediante la creación de espacios museísticos que permitieran visitas sin interferir en la vida monástica.
El proyecto contempló la elaboración de un Plan Museológico y de Gestión común para todos los conventos, junto con proyectos museográficos específicos adaptados a la identidad de cada comunidad. De este modo, se planteó la creación de una ruta cultural de conventos que ampliara la oferta patrimonial de la ciudad, contribuyendo tanto al conocimiento de este legado como a su sostenibilidad.
Además de promover el acceso y la valoración del patrimonio conventual, la iniciativa aspiraba a generar nuevas fuentes de recursos económicos que pudieran apoyar la vida cotidiana de las comunidades religiosas, respetando siempre su carácter de clausura.