Entre 2009 y 2010, la Real Fundación de Toledo, con el apoyo de la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía, impulsó un estudio pionero sobre el turismo en la ciudad, dirigido por José Juan Toharia, presidente de Metroscopia, y Paloma Acuña, directora general de la Fundación. El proyecto abordó el binomio indisoluble entre turismo y patrimonio, con el objetivo de sentar las bases para un modelo turístico sostenible, de calidad y respetuoso tanto con los bienes culturales como con la vida de los residentes.
A diferencia de estudios anteriores centrados exclusivamente en aspectos económicos o promocionales, este trabajo incorporó dimensiones cualitativas como la percepción, el aprendizaje y la satisfacción del visitante. Para ello, combinó un análisis de gabinete con entrevistas y grupos de discusión con guías turísticos y técnicos de oficinas de información turística, quienes aportaron una visión profunda sobre las necesidades reales del turismo en Toledo, así como sobre las actitudes y motivaciones de los visitantes.
El estudio advirtió sobre los riesgos de una explotación turística excesiva, capaz de provocar daños irreversibles en el patrimonio, alterar su percepción y deteriorar la calidad de vida de los residentes. En consecuencia, se defendió la necesidad de una gestión equilibrada que compatibilice conservación, desarrollo económico y bienestar social, considerando el patrimonio no solo como recurso turístico, sino también como una inversión con beneficios sociales y educativos.
Los resultados proporcionan una base sólida para que las administraciones públicas y el sector privado puedan diseñar estrategias turísticas sostenibles, coordinadas y orientadas a la excelencia. El estudio aspira a servir como punto de partida para sistemas de gestión eficaces y una oferta turística que equilibre adecuadamente la actividad económica con la preservación del patrimonio y el respeto a los residentes.