Con gran tristeza hemos recibido la noticia del fallecimiento de Pedro Navascués, uno de los principales historiadores de la arquitectura española y máximo especialista en la arquitectura del siglo XIX.

Fue docente en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense y catedrático de Historia del Arte en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid desde 1978, en la que también ejerció distintos cargos de responsabilidad en los equipos de dirección, hasta su nombramiento en 2012 como profesor emérito.
Su enorme valía ha sobrepasado el ámbito de la docencia, siendo admirado y reconocido por las más prestigiosas instituciones artísticas nacionales e internacionales de las que ha formado parte activa, como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que ocupó el cargo de vicedirector y hasta hoy la Presidencia de la Comisión de Monumentos y Patrimonio Histórico. Desde 1985 ha sido miembro de la Hispanic Society of America de New York y en la actualidad era el director de la Fundación Juanelo Turriano.
En la historia del patrimonio arquitectónico nacional ha sido referente con más de doscientas publicaciones y sus sabios conocimientos le han llevado a participar como experto en proyectos nacionales de defensa y conservación patrimonial, como el Plan Nacional de Catedrales.
La Real Fundación de Toledo también ha tenido el privilegio de contar con su colaboración, formando parte desde 2004 del Patronato, en representación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, siendo nombrado patrono de honor en 2009.
Han sido muchas las reuniones y encuentros que hemos gozado de su presencia y muchos los conocimientos que nos ha trasmitido a través de su compromiso con la ciudad y su patrimonio, un maestro y amigo que siempre recordaremos con gratitud.
Toledo es memoria, también queremos que sea futuro. Afortunadamente, tenemos una ciudad con una situación geográfica y relación privilegiada con el territorio, con el paisaje...
El 21 de marzo se celebra el Día del árbol, y qué mejor momento que este día para acercarnos al Vivero Histórico de Toledo.
Gracias a una colaboración con el Museo Etnográfico de Castilla y León se pueden admirar más de 500 imágenes de una realidad, en buena medida, ya desaparecida.
La ciudad contará con una exposición permanente dedicada a Rafael Canogar en Roca Tarpeya, sede de la Real Fundación de Toledo. Hecho que marcará un hito importante en la historia del arte contemporáneo en la ciudad.