Hoy, 19 de junio de 2022, se cumplen 50 años desde que se prohibiera el baño en el río Tajo a su paso por Toledo. 50 años desde que la contaminación se llevara parte importante de nuestro patrimonio natural y cultural, además de una pieza importante del motor económico y de la vida de la ciudad.

15 días después de que finalizara el festival de presentación del disco Música por el Tajo, en la Real Fundación de Toledo seguimos emocionados con la gran acogida del proyecto y la masiva respuesta ciudadana ante un problema que, queda patente, nos afecta e importa mucho a los toledanos.
El apoyo de ciudadanos, músicos y empresas, así como del Ayuntamiento de Toledo, a los que agradecemos, una vez más su colaboración, generosidad y confianza, nos anima a plantear el estudio de nuevas acciones a largo plazo en torno a nuestro río y la necesidad de hacer visible la problemática del Tajo en el resto de España.
La mala depuración de las aguas, procedentes en su mayoría a través del Jarama, así como los recurrentes trasvases al Segura que dejan bajo mínimos el caudal del río, consiguen que el Tajo entre en nuestra provincia prácticamente muerto. Cada día se hace más patente la necesidad de tomar decisiones valientes por parte de las autoridades, afrontar este problema y exigir soluciones, o de lo contrario será demasiado tarde para el río Tajo y todas las especies animales y vegetales que a duras penas sobreviven en su ecosistema.
Con el proyecto Música por el Tajo hemos logrado reunirnos junto al Tajo, disfrutar de su ribera como lo hicieran durante siglos y hasta hace 50 años nuestros padres y abuelos. La ciudad entera se ha unido con un objetivo común y ha lanzado un mensaje claro, sin colores ni condiciones: Toledo quiere recuperar su río.
Desde la Real Fundación de Toledo nos congratulamos de haber retomado el liderazgo de la sociedad civil a la hora de defender una pieza clave de nuestro patrimonio como es el Tajo. Ese compromiso con nuestra cultura es nuestra razón de ser y esa capacidad para aglutinar a la sociedad, entendida en toda su amplitud de ideologías, edades y sensibilidades, es y será nuestra seña de identidad. Lejos de caer en la autocomplacencia tras el éxito de Música por el Tajo, desde la Real Fundación de Toledo nos comprometemos a mantener en nuestra agenda el compromiso con nuestro río, planteando las acciones y proyectos que sean capaces de mantener y acrecentar este gran impulso social que hemos conseguido.
Música por el Tajo ha sido para nosotros un proyecto ilusionante desde un primer momento, en el que hemos demostrado la implicación de la sociedad toledana en todas las fases del proyecto, desde la campaña de micromencenazgo en la que cientos de personas y potentes empresas hicieron posible la grabación de las canciones y la edición del disco doble, a la guinda final con el festival en el que 10.000 personas demostraron durante tres días, en el Parque de Safont, que el Tajo les importa y que seguirán luchando por defenderlo a través de actividades participativas como ésta, en las que la dureza de la reivindicación no está reñida con la diversión y el disfrute de nuestras riberas a través de algo tan universal y motivador como es la música. Además, a través del proyecto didáctico “50 años sin nuestro río”, siete centros escolares de la ciudad han acercado la problemática del Tajo a los más jóvenes, niños y niñas, animándolos a conocer su pasado y a buscar soluciones a su presente. Generaciones que no han conocido el río limpio, hoy saben todo lo que podría aportar a su futuro tener un río sano. Concienciar y divulgar acerca de la situación de nuestro patrimonio natural seguirá siendo uno de los objetivos permanentes de la Real Fundación de Toledo, fortaleciendo nuestras alianzas con proyectos, instituciones y personas tan destacados como la Cátedra del Tajo UCLM-Soliss, o la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica, que también tuvieron un protagonismo clave en el festival en las actividades complementarias que desarrollamos en esos tres inolvidables días.
Foto: Rafel del Cerro
El Vivero Histórico de la Real Fundación de Toledo tiene ya sus primeras semillas germinadas.
Se trata de las bellotas proporcionadas por la encina de Montesión, un colosal ejemplar situado en una rotonda en la carretera de La Puebla de Montalbán que, debido a su porte, fue respetado al ejecutar la obra hace varias décadas.
Su último recuerdo en Toledo, la intervención en las Cortes de Castilla-La Mancha sobre la Guerra de las Comunidades, será un homenaje publicado a título póstumo
Os presento un documento singular del Archivo de Victorio Macho. Es una fotografía aérea, fechada en abril de 1958, expresamente realizada sobre el objetivo a cubrir, Roca Tarpeya, y dedicada por el piloto y amigo Pedro Barrio. En el archivo existen también dos documentos más que complementan la imagen: dos cartas de Pedro Barrio, ayudante de campo del general jefe del Ministerio del Aire, fechadas 7 años después, en enero de 1965.
La Fundación acaba de comprar en una subasta una reproducción del dibujo de Victorio Macho titulado Labriego español, publicado en la revista La Esfera, en el nº 226 del 27 de abril de 1918. Es un excelente dibujo a lápiz marrón, realizado por Victorio Macho entre 1910 y 1915 dentro de la serie La Raza, donde retrató a personajes que representaban lo que el escultor denominaba el “espíritu castellano”, una exaltación de las raíces españolas en consonancia con los valores defendidos por la Generación del 98.
La importancia de esta compra se debe al desconocimiento del paradero del dibujo original, solo constatada su existencia por esta reproducción. Seguramente el dibujo, realizado de joven en los inicios de su carrera artística, pudo venderlo para poder sobrevivir, debido a su economía precaria.
Apertura extraordinaria gratuíta con motivo de La(s) Noche(s) del Patrimonio.
Museo VIctorio Macho y Espacio Rafael Canogar
De 9.00 a 24:00 h
Presentación de la Guía Práctica para el Desarrollo de Eventos Sostenibles. Dirigida a Ayuntamientos, empresas y asociaciones.
Sala de actos · 9:30 h
Arias y motetes para el Corpus de Toledo en el siglo XVIII: Cristalina fuente
Catedral de Toledo · 20 h