El 19 de junio de 2022 se cumplirán cincuenta años de la prohibición oficial del baño en el río Tajo a su paso por Toledo, a consecuencia del aumento de la contaminación.

Medio siglo de infamia a la que se agregó, poco después, la puesta en marcha del trasvase Tajo-Segura, que merma en un 80% la llegada del agua limpia de la cabecera al curso del Tajo. Ello implica que lo que vemos pasar por las ciudades de Toledo o Talavera de la Reina no es un río sino la gran alcantarilla de Madrid, que vierte todos sus residuos de casi 7 millones de habitantes al Jarama, afluente del Tajo que desemboca aguas abajo de Aranjuez. Esta doble problemática, por un lado de merma de las aportaciones de agua limpia como consecuencia del Trasvase, y por otro de la tremenda contaminación de las aguas procedentes de Madrid a través del Jarama, ha provocado la desaparición de prácticamente todas las especies autóctonas de peces, mamíferos, anfibios y moluscos autóctonos en buena parte del río. Del mismo modo han desaparecido multitud de oficios ligados al río, se han perdido todos sus aprovechamientos culturales y de ocio y se ha generado una enorme fractura entre la ciudadanía y el Tajo, pese a que el río fue el origen de la ciudad de Toledo y de otras muchas ciudades ribereñas como Aranjuez o Talavera de la Reina.
La Real Fundación de Toledo lleva más de 30 años volcada en la defensa del patrimonio y la cultura de Toledo, y en ambos aspectos el río Tajo es pieza esencial. En estos años, el río ha sido una de nuestras principales líneas de actuación, desarrollando numerosos actos, ponencias, grupos de trabajo, conferencias y actividades ligadas al mismo.
En los próximos años, desde la Real Fundación impulsaremos más si cabe esta línea de trabajo, sumando a las anteriores iniciativas nuevos proyectos que promuevan la participación y movilización de la ciudadanía para incrementar la visibilidad y la concienciación del grave problema que supone para Toledo y para España el estado en que se encuentra el río Tajo.
Eduardo Sánchez Butragueño, Director General
Todas las previsiones de adhesiones de grupos comprometidos con el Tajo se han desbordado.
La campaña de micromecenazgo lanzada por la Real Fundación de Toledo titulada “Música por el Tajo: 50 años sin nuestro río” va viento en popa y superando cualquier expectativa.
Hoy la ciudad está triste por el fallecimiento de Alfonso Peña de la Morena, maestro de obras por vocación y oficio, que ha sabido como nadie hacer revivir muchos edificios maltratados por el tiempo y la desidia en una ciudad histórica que languidecía.
Un disco para dar visibilidad al drama del río Tajo
El 19 de junio de 2022 se cumplirán cincuenta años de la prohibición oficial del baño en el río Tajo a su paso por Toledo.
Medio siglo de infamia a la que se agregó, poco después, la puesta en marcha del trasvase Tajo-Segura, que merma hasta en un 65 % la llegada del agua limpia de la cabecera al curso del Tajo, por lo que lo que vemos pasar por las ciudades de Toledo o Talavera de la Reina es la gran alcantarilla de Madrid a través de sus vertidos al Jarama, que desemboca aguas abajo de Aranjuez.
Ha querido el destino que la celebración del Día Mundial del Turismo 2021 haya coincidido con los primeros días sin restricciones de aforo en espacios cerrados y con la apertura de las barras en la hostelería. Ello confirma las buenas sensaciones, ratificadas por los datos epidemiológicos, que desde hace meses se perciben de manera cada vez más potente como consecuencia del avance de la vacunación en España, lo que supone un éxito colectivo del que debemos sentirnos muy orgullosos.