La ciudad contará con una exposición permanente dedicada a Rafael Canogar en Roca Tarpeya, sede de la Real Fundación de Toledo. Hecho que marcará un hito importante en la historia del arte contemporáneo en la ciudad.

El próximo 23 de febrero se inaugurará el denominado Espacio Rafael Canogar en el edificio del Tallerón de Roca Tarpeya, sede de la Real Fundación de Toledo, en plena judería de la capital regional. Este hecho marcará un hito importante en la historia del arte contemporáneo en Toledo, al reconocer en vida la trayectoria de Rafael Canogar, nacido en esta ciudad en 1935, considerado como uno de los artistas españoles más importantes e influyentes en los siglos XX y XXI.
Será un espacio permanente dedicado a nuestro artista, articulado en un horizonte de sucesión de muestras de las que la primera de ellas es “Proyecto 1: la construcción de un lenguaje (1973-2024)”, comisariada por Alfonso de la Torre y en la que se podrá admirar una treintena de obras, la mayoría de ellas de gran formato y en la que también se incluyen tres esculturas. Este conjunto de creaciones, datadas desde 1973 hasta hoy, muestra la coherencia compositiva de un artista esencial para conocer la evolución del arte de nuestro tiempo.
No en vano, Rafael Canogar, como destacado miembro fundador del determinante grupo informalista “El Paso”, surgido en 1957, jugó un papel fundamental en la historia del arte moderno español, logrando abrirlo definitivamente al espectro internacional. Consagrado como una de las referencias contemporáneas, siempre inquieto y genial, Canogar ha permanecido en constante evolución en sus siete décadas de creación. Reconocido con multitud de premios y distinciones, su obra puebla las colecciones de los mejores museos del mundo, desde el MoMA de Nueva York hasta el Reina Sofía madrileño.
El Espacio Rafael Canogar es un proyecto de la Real Fundación Toledo en el que ha sido decisivo el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a través de la Fundación Impulsa, para la adecuación interior del edificio del Tallerón de Roca Tarpeya, que supone otro de los atractivos de la exposición, al haberse recuperado en buena medida la atmósfera original del edificio, concebido para servir de lugar de trabajo del escultor Victorio Macho en los años 60, según las trazas de Secundino Zuazo y Rodolfo García-Pablos. La actual transformación del Tallerón para acoger la muestra ha sido diseñada por los arquitectos José Ramón González de la Cal y Josefa Blanco de Paz.
Para la Real Fundación de Toledo, el Espacio Rafael Canogar supone una importante apuesta cultural, que va a permitir un original diálogo entre las obras de dos grandes referencias del arte español en los siglos XX y XXI, como son las de nuestro artista y Victorio Macho, con el fin de convertir a Roca Tarpeya en un espacio de referencia sobre la creación contemporánea en Toledo.
Foto: JAVIER LONGOBARDO
El Vivero Histórico de la Real Fundación de Toledo tiene ya sus primeras semillas germinadas.
Se trata de las bellotas proporcionadas por la encina de Montesión, un colosal ejemplar situado en una rotonda en la carretera de La Puebla de Montalbán que, debido a su porte, fue respetado al ejecutar la obra hace varias décadas.
Su último recuerdo en Toledo, la intervención en las Cortes de Castilla-La Mancha sobre la Guerra de las Comunidades, será un homenaje publicado a título póstumo
Os presento un documento singular del Archivo de Victorio Macho. Es una fotografía aérea, fechada en abril de 1958, expresamente realizada sobre el objetivo a cubrir, Roca Tarpeya, y dedicada por el piloto y amigo Pedro Barrio. En el archivo existen también dos documentos más que complementan la imagen: dos cartas de Pedro Barrio, ayudante de campo del general jefe del Ministerio del Aire, fechadas 7 años después, en enero de 1965.
La Fundación acaba de comprar en una subasta una reproducción del dibujo de Victorio Macho titulado Labriego español, publicado en la revista La Esfera, en el nº 226 del 27 de abril de 1918. Es un excelente dibujo a lápiz marrón, realizado por Victorio Macho entre 1910 y 1915 dentro de la serie La Raza, donde retrató a personajes que representaban lo que el escultor denominaba el “espíritu castellano”, una exaltación de las raíces españolas en consonancia con los valores defendidos por la Generación del 98.
La importancia de esta compra se debe al desconocimiento del paradero del dibujo original, solo constatada su existencia por esta reproducción. Seguramente el dibujo, realizado de joven en los inicios de su carrera artística, pudo venderlo para poder sobrevivir, debido a su economía precaria.
Apertura extraordinaria gratuíta con motivo de La(s) Noche(s) del Patrimonio.
Museo VIctorio Macho y Espacio Rafael Canogar
De 9.00 a 24:00 h
Presentación de la Guía Práctica para el Desarrollo de Eventos Sostenibles. Dirigida a Ayuntamientos, empresas y asociaciones.
Sala de actos · 9:30 h
Arias y motetes para el Corpus de Toledo en el siglo XVIII: Cristalina fuente
Catedral de Toledo · 20 h